Historia

 

Del XVIII al siglo XX

 

Siglo XVIII y Siglo XIX

 

Entre los compositores heráldicos conocidos a nivel internacional recordamos el compositor barroco Esteban Salas Castro(1725-1803), que pasó la parte más grande de la vida a enseñar y escribir la música para la iglesia. Fue seguido en la catedral de Santiago de Cuba del sacerdote Juan París (1759-1845). París era un compositor industrioso, tanto como importante. Apoyó varios eventos musicales de formas diferentes. En siglo XIX, habían muchos importantes compositores a Cuba, entre los cuál Manuel Saumell (1818-1870), el padre del desarrollo de la música Haitiana en Cuba. Ayudó transformar la contradanza, y puso las bases para la habanera, para el danzón, la guajira y la criolla.

 

“Después del trabajo iluminado de Saumell, todo lo que fu hecho después, era solamente el desarrollo de sus  innovaciones, cada una de las cuales influyó la la historia del movimiento nacional de la música profundamente en Cuba.” Helio Orovio

 

Laureano Fuentes (1825-1898) nació en una familia de músicos y él  escribió  la primera obra de la isla titulada La Hija de Jéfe, que se había alargado bajo el título de Seila posteriormente. Él escribió también otros trabajos de vario género. Gaspar Villate (1851-1891) escribió muchas obras de amplio rayo. José White (1836-1918), un mulato de padre español y madre Afro-cubana, fue compositor y violinista reconocido a niveles internacionales. Era capaz de tocar dieciséis estrumentos musicales y vivió entre Cuba y Paris. Su trabajo más famoso es La Bella Cubana, una “habanera”. Durante la mitad el siglo  XIX, un joven músico estadounidense llegó a La Havana: Louis Moreau Gottschalk (1829-1869).Su padre era un hombre de negocios de Londres mientras su madre era una criolla blanca de costumbres francesas- católicos.Gottschalk creció principalmente con su abuela y su niñera Sally, ambas dominicanas. Era un prodigio en el tocar el piano, del cual había escuchado la música en Congo Square a Nueva Orleans cuando era niño. Su temporada en Cuba se concentra desde  el 1853 hasta al 1862, con visitas breves en Puerto Rico y Martinica. Compuso mucha piezas haitianas como la habanera Bamboula (Danse de negres) (1844 – 1845), cuyo título se refiere al tambor afro-cubano; El Cocoye(1853), una versión de un melodía rítmica ya actual en Cuba; la contradanza Ojos Criollos (Danse cubaine) (1859) y una versión de María de La O, que habla  de un cantante mulato cubano. Estos temass usan la típica estructura rítmica cubana. En uno de sus raros conciertos tocó el tema Adiós a Cuba recibiendo muchisimos aplausos. Desafortunatamente se perdió la música escrita de este tema. En febrero del 1860 Gottschalk produjo una fenomenal obra titulada La nuit des tropiques a l’Avana. En este trabajo estaban  más de 250 músicos y unos coros de 200 elementos, más un grupo de tumba francesa de Santiago de Cuba. Produjo un nuevo concierto en el siguiente año, con el nuevo material. Estas funciones disminuyeron probablemente cualquier otra actividad que estaba en aquel tiempo en la Isla cubana, y deben haber sido inolvidebles por aquellos que la vieron.Posteriormente llegó Ignacio Cervantes (1847-1905) , que fue influenciado particolarmente por Gottschalk. Estudió en París y era muy importante por haber sido el primero a dar un sentido del nacionalismo musical a sus obras. Una vez Aaron Copland le hizo referencia llamándolo él “Chopin cubano” debido a sus composiciones al piano. La reputación de Cervantes, es hoy, es mayormente referida a sus famosas  cuarenta y uno Danzas Cubanas, de las cuales Carpentier dijo eso “Estas obras ocupan el lugar que las Norwegian Dances de Grieg o las Slavics Dances de Dvořák tienen en la tradición musical de los respectivos países.”

 

El siglo  XX y el arte de la música

Los primeros años del siglo de XX vieron el origen de la independencia de Cuba (sea desde España que desde los los Estados Unidos en 1902).Amadeo Roldán (1900-1939) y Alejandro García Caturla (1906-1940) eran músicos revolucionarios aunque su música, no es tocada con frecuencia hoy. Ambos habían una parte en el Afrocubanismo: el movimiento  que trataba de integrar la cultura cubana con sus orígenes africanas, nacido en los años 20 y analizada particularmente por Fernando Ortiz. Roldan  nació en París desde una mulata cuban y padre español, y llegó a Cuba en el 1919 y se hizo un concertista (primer violín) de la Nueva Orquesta Sinfonica de La Habana en el 1922. En esta ocasión encontró Caturla, que tenía tan solo 16 años,y ya era segundo violín. Los trabajos de Roldan incluyen la Overture on Cuban Themes(1925) y dos ballet: el Rebambaramba (1928) y El Milagro de Anaquille (1929). A éstos siguieron una serie di Ritmicas y Poemas Negros (1930) y Tres toques (marcha, ritos, danzas) (1931). En Motivos de Son (1934) estan ocho temas para voces y estrumentos basados sobre el entero conjunto de poesias de Nicolas Guillen con el mismo título. Sus dos últimas composiciónes eran dos temas para píanotitulados Piezas Infantiles (1937). Roldan se murió joven, a los 38 años, debido a un calcinomao facial (era un fumador empedernido). Después del período de estudio, Caturla llevó toda su vida en el pequeño pueblo de Remedios, donde se hizo un abogado para contribuir al presupuesto de familia. Tenía muchas historias con mujeres diferentes, todas de color, desde la cuales tuvo 11 niños, que él reconoció  y mantuvo. Su trabajo Tres danzas cubanas para orquestas sinfónicas fue tocada en antes en España en el 1929. Bembe fue premiado en la Havana en el mismo año, mientras que la obra Obertura Cubana  ganó el primer premio en el 1938 en las competencia nacionales. Caturla era un hombre elegante y un ejemplo de músico internacional, él a consiguió combinar los temas clásicos con ésos focloricos con las ideas musicales modernas. Fue matatop a los 34 años desde un jugador compulsivo que habría tenido que ser condenado  pocas horas después solamente. Gonzalo Roig (1890-1970) era particularmente activo en las primeras mitades el siglo. Era compositor y director de orquestas, estudió  píano, el violín y la teoría de la composición musical. En el 1922 fue uno de los fundadores de National Symphony Orchestra  que dirigió. En el 1927 fue nombrado director de manager de la Havana School of Music. Cómo compositor se especializó en la zarzuela, una forma de música de teatro, muy popular durante la segunda guerra mundial. En el 1931 fue co-fundador de una compañía de Bufo (el teatro humorístico) al Teatro Marti de La Havana. Su trabajo más conocido fue Cecilia Valdés, basada sobre la historia de una novela famosa siglo XIX que trataba de una mulata cubana. Fundó varias organizaciones y escribió frequentemente letras musicales. Uno de los compositores más grandes y los pianistas cubanos del siglo XX era Ernesto Lecuona (1895-1963). Lecuona compuso más de 600 temas, muchos de los cuáles en el estilo cubano, y era un pianista de inteligencia excepcional. Sus trabajos espacian entre la zarzuela, los ritmos afro-cubanos, suite, y muchos temases se hicieron puntos de referencia. Algunos títulos son Siboney, Malagueña e The Breeze And I (Andalucía). En el 1942 su  exito más grande Siempre en mi Corazon fue  nombrado al Oscar como Mejor Canción, que este año fue ganado por la famosa White Christmas. La Orquesta Sinfonica Ernesto Leucona toco’ la primera Leucona Black Rhapsody durante el concierto del día de la liberación cubana nel 10 de Octubre 1943 al Carnegie Hall. Aunque en Cuba han estado muchos compositores que han escrito tantos temas clásicos como temas haitianos, la diferencia se puso mas clara solamente después de los años 60, cuándo (por lo menos inicialmente) el régimen se armo contra la música popular y cierró muchos club nocturnos, mientras que estaba respaldando económicamente más la música clásica que la haitiana y las otras criollas. Desde ese momento en adelante, los músicos han mantenido su carrera escribiendo solamente un tipo de música. Después de la  revolución cubana  del 1959, una nueva generación de músicos entró en la escena. Entre éstos, el más importante fue el guitarrista Leo Brouwer, que trajo algunas novedades significativas en la guitarra clásica, y es actualmente el director de la Havana Symphonic Orchestra. Su dirección en los primeros años  70 del Cuban Institute of Instrumental and Cinematographic Arts (ICAIC) – Instituto Cubano de las Artes Cinematograficas y Instrumentales – fue el estrumento de la formación y consolidación del movimiento de la nueva trova. Manuel Barrueco es otro guitarrista de la fama internacional.