Mambo

 

Mambo

El mambo es un ritmo y un baile originario de Cuba. La música de mambo fue originada en La Habana del año 1930 por Israel López Cachao, que por entonces formaba parte de la orquesta de Arcaño y sus Maravillas. Luego Dámaso Pérez Prado y Beny Moré lo hicieron popular en Ciudad de México y luego en el resto del mundo a mediados de la década del cuarenta y también en los años cincuenta.

El mambo se desarrolla originalmente a partir del danzón, el baile nacional de Cuba, que por esa época aún era el más popular en las pistas de baile habaneras, pero pronto evolucionó hacia un tempo más acelerado y fue incorporando movimientos cada vez más atrevidos y desenfadados. La interdependencia creciente entre músicos y bailadores hizo posible que la percusión fuera adquiriendo poco a poco un papel cada vez más predominante. De igual forma, los arreglos orquestales de Dámaso Pérez Prado, que dirigía una orquesta de formato jazz-band, le aportaron un sonoridad nueva, sin precedentes hasta ese entonces, donde se fusionaban elementos del jazz norteamericanos en los metales y los ritmos afro-cubanos en la percusión.

El mambo se baila siguiendo un ritmo sincopado, con cuatro pasos por compás, mezcla de música africana, hispanoamericana y jazz. Se marcan los cuatro tiempos, con movimientos fuertes y frecuentes flexiones de las articulaciones de pies y brazos. Muchos pasos tienen una fuerte entidad africana, en el sentido expresivo. Este es un baile “fuerte” que requiere velocidad de pies, mucha energía y pocas inhibiciones.

En la actualidad es uno de los ritmos latinos que se enseñan en clases de baile de salón, aunque en muchas escuelas tiende a confundirsele con la salsa.

El mambo en la Ciudad de México

Dámaso Pérez Prado y Beny Moré vivieron en la Ciudad de México, en donde el mambo se volvió muy popular a finales de los años cuarenta. A Pérez Prado se le comienza a llamar El Rey del Mambo y aparece en diversas películas mexicanas. El compuso muchas canciones con letras relacionadas a la Ciudad de México, como “Dengue Universitario” y “Mambo Universitario” dedicada a la UNAM; “Guada Guadalupe”, “Lupita” y “Norma la de Guadalajara” inspiradas por mujeres mexicanas; y el “Mambo del Rultero”, dedicada a los Ruleteros de los barrios de la Ciudad. También arregló canciones Mexicanas populares como,”María Bonita”, “Bésame Mucho”, “La Raspa”, “Angelitos Negros” y “Granada (canción)”. Pérez Prado deja la ciudad por un tiempo, para grabar en Nueva York y regresa a la Ciudad de México en donde muere el 14 de septiembre de 1989.

Beny Moré compuso muy pocos mambos, pero destaca “Bonito y Sabroso”, en donde dice “pero que bonito y sabroso bailan el mambo los mexicanos” y afirma que “México y La Habana, son dos ciudades que son como hermanas”.

El Mambo como Música pertenece a Orestes López, quien inscribió en 1938 “El Mambo”, tomando del Danzón la parte más rítmica, llamada por los Músicos cubanos “el mambo del danzón”. Orestes López falleció poco después de tuberculosis. Orestes López era el hermano de Cachao López, otro excelente músico, a quien por error le atribuyen la creación de la música del Mambo. (Helio Orovio, Diccionario de la Música Cubana)

Difusión a nivel mundial e impacto en tecnología

El mambo fue el primer ritmo cubano que se impuso comercialmente en Norteamérica y en Europa. Más tarde, otros ritmos como el chachachá, la salsa, la cumbia y un largo etcétera tendrían igual o mayor éxito. La música de Pérez Prado se comercializó en todo el continente americano y en la Europa de la post-guerra y tuvo un gran éxito como novedad musical en el medio oriente, India y sureste de Asia, particularmente en el Japón.

Esta música hizo que muchos asiduos jóvenes nipones se iniciaran en el baile en centros de reunión de finales de los 50’s, por lo que demandaban llevar ésa música tropical latina popular a cualquier parte, por lo que la gran fábrica tecnológica Sony desarrolló el primer radio portátil de Amplitud modulada operado por baterías aprovechando la invención de los transistores de Texas Instruments y AT&T, utilizando la música de Mambo como plataforma de venta ya que podía sintonizar las radios locales, vendió millones de piezas en el Japón y posteriormente exportó dichos predecesores de los walkman al resto del mundo, haciendo también que, se editaran diversos LP en discográficas japonesas.

Posteriormente dicha herencia musical en el país de oriente posibilitó que surgieran junto con la evolución en América de la Salsa agrupaciones como Orquesta de la Luz que edita su primer LP llamado “Salsa caliente desde el Japón”.

Músicos de Mambo

  • Dámaso Pérez Prado y su Orquesta
  • Beny Moré
  • Orestes López
  • Xavier Cugat y su Orquesta
  • Rafael de Paz y su Orquesta
  • Pablo Beltrán Ruiz y su Orquesta